El Director de la Orquesta

“Porto es más que hongos,
es un equipo que siempre avanza”

Marcelo Suanni

Director de Porto

Marcelo Suanni es uno de los directores de Porto y lleva más de una década siendo parte del directorio. Su llegada a la empresa fue resultado de la invitación de un exalumno de su cátedra de microeconomía, marcando el inicio de una etapa de transición en la compañía.

—Marcelo, buenas tardes. Agradecemos tu tiempo. Sabemos que tu agenda es apretada, así que seremos breves. Contanos sobre tu día a día en Porto. ¿Recordás cómo era todo al principio?

Actualmente formo parte del directorio. Llegué hace 11 años junto a otro colega, convocados cuando los accionistas anteriores buscaban nuevos socios. Un exalumno y yo, ambos convocados como ayudantes, forjamos una amistad. La propuesta inicial fue evaluar una planta productora de hongos. Al visitarla, la complejidad del proceso productivo me pareció una locura.

—No conocíamos tu faceta de profesor. ¿Por qué pensaste que era una locura?

Al tratarse de hongos, parte de la naturaleza, imaginaba que su producción requería poca intervención humana. Sin embargo, al intentar producir a gran escala, descubrí que era una fantasía y que demandaba un esfuerzo significativo. Nuestra actividad es agroindustrial; desde preparar el medio de cultivo hasta la cosecha, controlamos variables críticas como temperatura, humedad y CO2.

—Entonces, ¿cómo fue el comienzo en Porto?

Mi primera incursión en el mundo fungí fue en 2012. Conocí la empresa, evalué la realidad económica, estimé ingresos y entendí el contexto. La sorpresa fue descubrir la complejidad del proceso, pero me entusiasmó. Compartimos la dirección con un grupo chileno que tenía experiencia en la producción de champiñones en Chile. Nueve años después, nos convertimos en socios.

“Detrás de cada hongo Porto, consumen la energía de 150 personas que ponen cuidado y cariño para que llegue a su mesa.”

—¿Y los desafíos?

Trabajar en una PyME implica desafíos diarios, especialmente en un entorno fluctuante. Debemos ser creativos y adaptarnos a los cambios. Superamos momentos difíciles, como la quita de subsidios de luz en 2015 y restricciones a importaciones. La pandemia también fue un reto, pero evolucionamos y nos acercamos más a los consumidores.

—¿Cómo definís a Porto?

Porto es un producto noble, creado a partir de insumos naturales, con un impacto positivo en el ecosistema. Producimos desde la cama de caballo (paja de trigo), un producto de descarte, generando vida. Es un proceso complejo, pero Porto es sinónimo de calidad y cuidado en una empresa PyME con esencia familiar.

—¿Qué te deja trabajar acá?

Genera un vínculo fuerte con el producto. Conecté con la gastronomía y el crecimiento de la gente. He formado equipos, y ver cómo crecen y aprenden es gratificante. Porto es más que hongos; es un equipo que siempre avanza, incluso en situaciones adversas.

—¿Algún mensaje para los consumidores?

Porto no es simplemente algo que nace de la naturaleza. Cada producto tiene un cuidado especial desde el principio. Detrás de cada hongo Porto, consumen la energía de 150 personas que ponen cuidado y cariño para que llegue a su mesa.

Por ahora nos despedimos… creo que nada resume más estas historias como la última frase que nos deja Marcelo. Hablar con todas estas personas nos enriqueció, ¡y también nos dió muchas ganas de comer hongos! Y vos, ¿qué podés decir de Porto?